Mientras Jacinto y su hermano René juegan a las afueras del pueblo, Jacinto cae dentro de una profunda grieta desde la que se puede escuchar un extraño quejido. Mientras su familia trata de sacarlo descubrirán que el verdadero demonio puede estar entre ellos, y no dentro de este tétrico lugar. Hay dos temas principales que recorren “El Quejido”. El primero es evidente: el miedo. Miedo a lo desconocido. Miedo a estar solo. Pero hay un segundo tema, quizá más fuerte que el primero: la culpa. Es la culpa la que guía las acciones de los personajes en esta historia, y también la que hace que la trama se ponga en movimiento hasta que al final todos los involucrados descubran algo acerca de ellos mismos. En un principio “El Quejido” comenzó como una simple historia fantástica en la que personajes aparentemente normales se tienen que enfrentar a una amenaza desconocida. Jacinto, un pequeño niño, cae a una extraña grieta en el suelo, un misterioso lugar desde el que emana un lamento fantasmal que se extiende por todo el desierto. Esta “simple historia” pronto se convirtió en un campo de juegos para explorar la dinámica de una familia que lleva el miedo y la culpa enraizada en su interior. “El Quejido” es una historia situada en el noreste de México con un giro fantástico y un final abierto. Espero que los envuelva como me envolvió a mí. |